WhatsApp es el rey de la mensajería. Después de unos primeros años en los que estuvo envuelta en polémicas relacionadas con su política de datos personales, la aplicación decidió el pasado año subir el listón de la seguridad para hacerla, en teoría, robusta. Pero hay algunos trucos y consejos a tener en cuenta para evitar que tu información caiga en manos ajenas.

Actualizar la «app»

Una de las recomendaciones más habituales de los expertos en seguridad informática apuntan que todo sistema operativo, programa informático o aplicación están más seguros con las últimas actualizaciones del software, que garantizan que se han corregido algunos fallos técnicos y posibles vulnerabilidades.

Lo más recomendable es tener la app de WhatsApp siempre actualizada con la versión más reciente disponible en las principales tiendas como App Store o Google Play. Ello implica que se han introducido las últimas medidas de seguridad desarrolladas por la compañía. Aunque la firma suele tener disponible para su descarga las últimas versiones desde su página oficial los expertos creen que es conveniente esperar a su instalación cuando se han revisado posteriormente por parte de los propietarios de los sistemas operativos.

Activar las notificaciones de seguridad

Hay que tener en cuenta, además, que el servicio dispone en la actualidad de un sistema de cifrado de extremo a extremo, que garantiza que las comunicaciones no se van a interceptar, ya que los mensajes que se envían, codificados, se desencriptan una vez recibidos. Para ello, cada contacto tiene una clave de seguridad supuestamente intransferible y que está destinada a establecer este sistema de seguridad.

Sin embargo, cuando un contacto borra la aplicación deliberadamente (por cualquier motivo, ya sea un cambio de terminal o porque así lo desea) esa llave virtual cambia. Es distinta a la original, con lo que el receptor se encontrará con otros datos distintos, con lo que puede llegar a comprometer las conversaciones. WhatsApp dispone para ello de una función para recibir notificaciones de seguridad, algo recomendable. Desde «Ajustes/Cuenta/Seguridad» se puede activar. Activando este ajuste el usuario recibe una alerta en el momento en el que un contacto ha cambiado la clave. Las llamadas y mensajes están cifrados independientemente.

Comprobar si la conversación está cifrada

De hecho, esto puede resultar algo dudoso. Las conversaciones, dicen fuentes de WhatsApp, siempre están protegidas independientemente de este ajuste. Pero se puede comprobar y confirmar por si las moscas. Para ello, tan solo hay que ir a la información de contacto (tanto en chats individuales como en grupos) y pulsar en «Cifrado» para confirmar que los mensajes y llamadas están cifradas de extremo a extremo. Para ello, hay que escanear un código que aparece en el teléfono de un contacto o viceversa.

Ajustes básicos de privacidad

WhatsApp, entre otras cosas, permite a los usuarios gestionar algunos aspectos relacionados con la privacidad. Gracias a ellos se puede decidir a quién le llega cierta información como la última conexión, la foto de perfil, la información de contactos e, incluso, quién puede ver los Estados, una opción reciente y que ha generado cierta controversia por sus similitudes con la mensajería efímera de Snapchat. Además de bloquear a ciertas personas se puede activar una confirmación de lectura de otras personas, es decir, el doble «check azul» que tantos titulares generó en su momento.

Activar la verificación de dos pasos

Otro aspecto a tener en cuenta y que se ha implementado hace relativamente poco tiempo viene de la verificación de dos pasos, una medida extra de seguridad ya presente en multitud de servicios digitales y cuyo uso es más que recomendable. Se trata, para entendernos, de una segunda contraseña. Para habilitar esta opción hay que dirigirse a «Configuración», acceder a «Cuenta» y activar la llamada «Verificación en dos pasos» de forma que el sistema requerirá un código cuando el usuario vuelva a registrar su número de teléfono en WhatsApp, como por ejemplo, cuando cambia de dispositivo móvil.

Gracias a ello, cualquier intento de confirmar el número de teléfono en debe ir acompañado de este código de acceso creado de manera individual. Al habilitar esta función el usuarios también puede asociar una dirección de correo electrónico, que servirá para que WhatsApp envíe al usuario un enlace por correo electrónico para que pueda deshabilitar la verificación en dos pasos en caso de olvido del código de acceso de seis dígitos.