Una mujer sufrió quemaduras en la cara y en las manos por la explosión de sus auriculares durante un vuelo entre Pekín y Melbourne, anunciaron el miércoles las autoridades australianas, que advirtieron del riesgo de usar aparatos con batería en un avión.

El personal de cabina corrió a socorrerla, vertiendo un cubo de agua. La batería y su protección quedaron fundidas y fueron encontradas pegadas en el suelo.

“La gente se sintió asfixiada y tosió durante el resto del vuelo” por culpa del olor a plástico quemado, junto a componentes electrónicos y pelo, añadió. 

La oficina de la seguridad de los vuelos, que no identificó a la compañía ni a la víctima, dijo que probablemente el incidente fue provocado por las baterías de litio del dispositivo.

“Con los productos que utilizan baterías cada vez mayores, los riesgos de incidentes en los vuelos aumentan”, precisó la ATSB, y recordó que si no se utilizan este tipo de objetos tienen que ir en la bodega o en espacios especiales del avión. 

Las baterías de recambio deben ir en el equipaje de mano.

El año pasado varias aerolíneas prohibieron el transporte en cabina del teléfono Samsung Galaxy Note 7 después de varios casos de explosión de batería.