SAN PEDRO SULA.-  El frágil cuerpecito de una niña de apenas dos años quedó lacerado a consecuencia de la brutal golpiza que le propinó su padrastro.

Al cobarde agresor no le bastó con romperle un palo en la espalda de la pequeña, sino que continuó pegándole con una faja hasta que un grupo de agentes de la Policía llegó a rescatarla a una cuartería en el barrio Sunseri.

Aunque su madre solo tenía siete meses de convivencia con el agresor identificado como Rony Julián Sánchez Rivera (20), esta había obligado a su hija que lo llamara papá y es por ello que la pequeña mientras era golpeada le pedía a gritos entre el llanto “ya no me pegue papito, ya no…’’, pero las súplicas de la niña no eran escuchadas por su enfurecido padrastro.

Lidia Isabel Martínez (19), madre de la menor, dijo que por temor a ser agredida no intervino para rescatar a su hija de los severos golpes, y que únicamente le decía a su marido que ya era suficiente.

Los hechos

El repudiable hecho fue a eso de las a las 6:00 pm del sábado, cuando Sánchez Rivera cansado de los supuestos celos que la niña sentía por su madre, decidió, según él, darle “una lección a la niña” para que fuera más educada. El individuo relató que su mujer le estaba sirviendo la cena y que la niña dijo “no me voy a comer esto” y tiro su comida al suelo.

Rony Sánchez, autor del vil ataque, fue detenido por la Policía, al igual que la madre de la niña.

El acto enfureció tanto el padrastro que agarró un palo y comenzó a golpear sin piedad a la pequeñita hasta lacerarle su espalda.

El palo se quebró, pero la rabia del padrastro era tal que sacó su faja y siguió castigándola hasta saciar su ira, todo en presencia de la madre de la niña, quien en ningún momento intervino.

En la versión que la mujer dio, señala que se encontraba preparando los alimentos cuando escuchó el llanto de su hija, pero no pudo intervenir para evitar el maltrato porque sentía miedo. Dijo que desconoce las causas por las que su marido comenzó a golpear a su hija, pero supone que se debe a los celos de la pequeña: “Quizá ella sentía que yo no le estaba prestando atención y comenzaba a comportarse de manera rebelde”.

“Ella cuando nos miraba juntos siempre iba y me abrazaba como tratando de separarnos, pero yo le decía que también tenía que quererlo a él (agresor) porque sería su papá”, agregó la joven. Contó que la pequeña nunca conoció a su verdadero padre, pues este las abandonó desde que ella estaba embarazada.

Desde ese tiempo, siendo madre soltera, graduada de secundaria, trabajó en varias tiendas de ropa para mantener a su hija.  Hace siete meses se juntó con Sánchez Rivera, quien según ella ha sido un gran apoyo. “Esta es la primera vez que golpea a la niña, pero él siempre ha tenido un comportamiento violento por el consumo de marihuana”, confesó la mujer.

Policía rescata a la niña

Martínez relató que tras la golpiza, ella tomó a su niña y la llevo al baño, para intentar sanar sus heridas; pero en ese preciso instante un grupo de agentes de la Policía golpearon la puerta del cuarto.

La madre de la menor ni siquiera metio las manos por miedo a ser agredida por el joven.

Los efectivos de la estación de Sunseri fueron alertados mediante una denuncia telefónica, de un vecino de la zona que escuchó los gritos de la pequeña.  La madre y el padrastro de la niña fueron llevados hasta una posta policial adonde varios vecinos intentaron lincharlos, pero fueron protegidos por los policías, quienes los pusieron a la orden de las autoridades por el delito violencia intrafamiliar.

Varias personas le llevaron ropa y alimento a la pequeña, que no podía ni acostarse a dormir debido a las heridas en la espalda y abdomen. Luego fue trasladada por las autoridades a un centro del Ihnfa. L.P.