TELA.-  Sentada en una silla que le prestó una vecina y cargando en sus brazos a su mascota, un perrito de raza común, Nubia Chávez Montoya (69) presenció impotente cómo las llamas devoraron su vivienda.

Bastaron unos minutos para que el fuego acabara con la casa que logró construir con los ahorros de más de 20 años de trabajo en Estados Unidos.

Solo se salvaron ella y el perrito, que parecía más inquieto que su dueña ante la escena.

El hecho ocurrió la tarde del miércoles en el barrio El Paraíso del municipio de Tela.

Los estallidos de aparatos eléctricos al ser envueltos por las llamas alarmaron a los vecinos cuyos esfuerzos por sofocar las llamas con cubetazos de agua fueron en vano.

Unos 20 minutos después de desatarse el incendio, las sirenas de los vehículos del Cuerpo de Bomberos le dieron un aliento de esperanza a la anciana de que podrían rescatar algunos enseres.

No obstante, el esfuerzo de los apagafuegos fue en vano y únicamente se dedicaron a labores de enfriamiento en la vivienda, que quedó reducida a cenizas y escombros.

Origen del incendio

“Estaba haciendo mis quehaceres. Encendí la estufa. Después de eso puse un fosforito sobre la refrigeradora y al momento surgieron las llamas, agarré a mi perrito y me salí de la casa porque todo se empezaba a quemar”, le relató la abuelita a un agente de la Policía Nacional que dialogaba con ella.

La vivienda de Nubia Chávez Montoya, en el barrio El Paraíso, quedó reducida a escombros.

“Hoy (el miércoles) por la noche, algún vecino me dará posada. Ya mañana veremos cómo hacemos. Ahora lo que pasó ya no importa”, agregó con firmeza. Chávez Montoya expresó que hace unos cinco años regresó de Estados Unidos, donde residió más de 20 años.

Allá se casó con un ciudadano estadounidense, quien falleció, así como la única hija que procrearon. La dama regresó a su natal Tela, donde vivía sola. A veces, sus sobrinos llegaban a quedarse en la vivienda durante algunos meses. Los bomberos empezaron las investigaciones para determinar las causas del siniestro.

Hasta ayer, las autoridades de Tela no se habían pronunciado sobre una posible ayuda a la señora.

 

L.P.